Alimentos funcionales y nutracéuticos

 

Alimentos funcionales

Los alimentos funcionales se diseñan para permitir a los consumidores comer alimentos enriquecidos cerca de su estado natural, en lugar de tomar suplementos alimenticios fabricados en forma líquida o en cápsulas. Los alimentos funcionales han sido enriquecidos o fortificados por medio de un proceso llamado nutrificación, esta práctica restaura el contenido de nutrientes de un alimento a niveles similares a los presentes antes de procesar el alimento. A veces, se añaden nutrientes complementarios adicionales, tales como la vitamina D a la leche.

En Japón, todos los alimentos funcionales deben cumplir con tres requisitos para considerarse funcionales.

  • Los alimentos deben estar presentes en su forma de origen natural, en lugar de una cápsula, comprimido, o polvo.
  • Se podrán consumir en la dieta diariamente sin efectos secundarios.
  • Deben regular un proceso biológico con la esperanza de prevenir o controlar la enfermedad.

 

Nutracéuticos

El término se acuñó en 1989 por Stephen L. DeFelice de la fundación para la innovación médica y  a diferencia del término “Alimentos funcionales” se puede aplicar a gran cantidad de productos, desde alimentos y bebidas, hasta suplementos y cápsulas.

Actualmente el término se encuentra regulado en países como Estados Unidos, Canadá y la Unión Europea. A menudo pueden estar regulados por múltiples agencias de gobierno, dependiendo de cómo se comercialicen ya sea como alimento o como medicamentos.

 


 

Fuentes: ISO International Protocol Glosary & Terms 2005